Comportamiento macroeconómico

Durante 2016 la economía mundial presentó un débil desempeño, explicado en parte por el estancamiento del comercio internacional, debilidad de las inversiones, de la demanda y la productividad. Las economías avanzadas presentaron un crecimiento moderado y bajos niveles de inflación. Las economías emergentes y en desarrollo continuaron en el proceso de ajuste a unos menores precios de las materias primas y a un debilitamiento de sus monedas. Fue un año de choques geopolíticos, como la salida del Reino Unido de la Unión Europea (“Brexit”) y la elección presidencial de EE.UU. El precio del petróleo repuntó al final del año hasta ubicarse en promedio en 52 dólares por barril después de los acuerdos de la OPEP y otros países para recortar la producción de crudo en el primer semestre de 2017. En este escenario el Fondo Monetario Internacional estima que la economía mundial habría crecido 3.1% en 2016, levemente frente a 2015 (3.2%).

En Colombia, se intensificó en 2016 la desaceleración de la actividad económica que comenzó hacia finales de 2014 por la fuerte reducción de los precios del petróleo. Según el DANE, el Producto Interno Bruto (PIB) creció en 2016 a una tasa de 2%, inferior al crecimiento registrado en el mismo período de 2015 (3.1%). A este menor ritmo de expansión de la economía influyeron los fuertes choques de oferta que se presentaron durante el primer semestre de 2016 como el fenómeno de El Niño, el paro camionero y la devaluación de la tasa de cambio, con impacto de forma negativa en los precios y la actividad productiva.

Por el enfoque de la oferta, los sectores que jalonaron el crecimiento en 2016 fueron la industria manufacturera, la construcción y el financiero. Mientras que los sectores que presentaron la mayor desaceleración fueron minería, agropecuario, suministro de electricidad, gas y agua y comercio. Por el lado de la demanda interna, el menor crecimiento de la economía estuvo asociado a una contracción de la inversión fija y a una fuerte reducción del consumo del Gobierno y los hogares. Con relación al mercado laboral, de acuerdo con el DANE en 2016, la tasa de desempleo fue de 9.2%, aumentando 0.3 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior (8.9%).

En materia de inflación, en el primer semestre del año los precios presentaron tendencia al alza. Este comportamiento estuvo asociado con los choques de oferta mencionados. A partir de agosto esta tendencia se revirtió y los precios descendieron hasta cerrar el año con una variación de 5.75%, 1.02 puntos porcentuales por debajo de la inflación de 2015 (6.77%). Con este resultado se incumple por segundo año consecutivo el rango meta de inflación fijado por el Banco de la República (2% a 4%). En respuesta a la aceleración de los precios observada en el primer semestre de 2016, el Banco de la República incrementó la tasa de interés de intervención y al final del año se ubicó en 7.50%, 1.75 puntos porcentuales por encima de la tasa final de 2015 (5.75%).

En el mercado cambiario, en el primer trimestre de 2016 la tendencia de la tasa de cambio local fue hacia la devaluación, explicada por la fuerte caída de los precios del petróleo, hasta llegar a ubicarse por debajo de 30 dólares por barril. Entre el segundo y tercer trimestre de 2016 la tendencia de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se revirtió hacia la apreciación. Esta debilidad del dólar estuvo explicada principalmente por una mejora en los precios del petróleo, la estabilización en el crecimiento de la economía de China y la ampliación de la política monetaria expansiva de Europa y Japón. En el último trimestre del año, la TRM presentó un comportamiento mixto, se devaluó por cuenta de la volatilidad que generó en los mercados la elección presidencial de EE.UU. Sin embargo, en diciembre la TRM se apreció nuevamente, impulsada por el incremento de los precios del petróleo que tuvo lugar después de aprobarse el acuerdo de recorte de producción por parte de la OPEP, lo que llevó a ubicar el WTI sobre los USD 50 (el más alto alcanzado en el año). En este escenario, la TRM cerró el año en COP 3,000.71, alcanzando una apreciación anual de -4.7% frente a 2015 (COP 3,149).

Otro aspecto de alta incertidumbre durante el 2016 y que tendrá sus efectos en el año 2017, es la adopción mediante la Ley 1819 del 29 de diciembre de 2016 de la reforma tributaria estructural, que generará impactos en el Grupo EPM, destacándose entre otros:

  • Unificación del impuesto sobre la renta e impuesto sobre la renta para la equidad (CREE) en el impuesto sobre la renta, con reducción de la tarifa nominal de las personas jurídicas, quedando en 34% para el 2017 y 33% para el 2018 y siguientes. Además, se crea para 2017 y 2018 una sobretasa del impuesto sobre la renta del 6% y 4% respectivamente, para contribuyentes que liquiden una base gravable superior a $800 millones. Esta sobretasa está sujeta a un anticipo del 100% de su valor.
  • La actividad de Generación de energía de EPM, al contar con un contrato de estabilidad jurídica vigente hasta el año 2028, podrá continuar con la aplicación de las normas estabilizadas en los términos en los que se encontraban en 2008, año de suscripción del contrato. Se resalta la tarifa de renta del 33% vigente el día de inicio del contrato.
  • No habrá nueva obligación del Impuesto a la Riqueza o al patrimonio más allá del año 2017.
  • Se modifica la tarifa general del IVA del 16% al 19%. La reforma dejó previsto que la tarifa del impuesto sobre las ventas aplicable a los contratos celebrados con entidades públicas o estatales, será la vigente en la fecha de la resolución o acto de adjudicación, o suscripción del respectivo contrato. Si tales contratos son adicionados, a dicha adición le son aplicables las disposiciones vigentes al momento de la celebración de la misma.

Con este panorama, las perspectivas para 2017 proyectan para la economía colombiana un crecimiento, ajustándose a un proceso de desaceleración. En el frente internacional se espera un crecimiento moderado debido principalmente a una recuperación en los mercados emergentes y economías en desarrollo y al repunte de los precios de las materias primas como el petróleo. Se esperan fuertes inyecciones de liquidez en Europa y Japón, y adicionalmente existe una alta incertidumbre sobre la orientación y el impacto de las políticas económicas de Estados Unidos.


Acceso y comprabilidad

Calidad del agua

Clima laboral

Rendición pública de cuentas

Contratación responsable