Generación

Los meses del primer semestre del año estuvieron bajo los efectos del fenómeno de El Niño y la indisponibilidad de la central Guatapé por el incendio de los cables de potencia. El impacto fue considerable para la generación hidráulica meta y dio lugar al aumento de la generación térmica, tanto para el sistema en general como para EPM en particular.

Bajo estas condiciones y gracias a un trabajo intenso, EPM gestionó la pronta recuperación de la central Guatapé, el bombeo de agua del embalse del Peñol hacia las demás centrales de la cadena Nare-Guatapé y la operación del resto de plantas hidráulicas de generación y sus embalses asociados, así como la consecución del combustible para la generación térmica, no solo en las plantas de La Sierra y Dorada sino también en la planta de Barranca, propiedad de ESSA. Se redujo así el impacto económico y se contribuyó a la confiabilidad del suministro del servicio hacia la demanda.

No obstante las difíciles condiciones de la operación, el negocio de Generación de energía eléctrica logró un cumplimiento del 92% de su presupuesto de Ebitda, debido a la gestión de los recursos hidráulicos durante el segundo semestre del año, junto al pago de la póliza de lucro cesante en el mismo año del evento.

Se destaca también el cambio en el enfoque de la gestión ambiental y social en las áreas de influencia de las centrales de generación, materializado en la firma de convenios con aliados que cuentan con alto posicionamiento e impacto en las regiones, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Corporación Prodepaz. Estos convenios se fundamentan en una visión integral de los territorios de interés, a partir de agendas de desarrollo de mediano y largo plazo, buscando realizar proyectos en asociación con terceros, en un enfoque regional, que permitan mejorar la calidad de vida de las personas que allí habitan.


Acceso y comprabilidad

Calidad del agua

Clima laboral

Rendición pública de cuentas

Contratación responsable